Tuesday, November 28, 2006

Yoyo

El síndrome del egoísmo puro. Es así como hay que vivir para dejar de sobrevivir: anteponer lo que uno quiere desde un principio sin siquiera considerar el pensar por el bien común del resto. No, así no es la cosa. Para ser feliz y conseguir lo que una más anhela está en esta receta, ser egoísta y pensar en mí, sólo en mí.

¡Que feo suena, que destructivo!

Pero en este preciso momento de mi vida, el cual sin duda está siendo influenciado por una serie de sentimientos encontrados, mi única solución es esa.

Hace pocos días me sentía mal, físicamente mal. Me di cuenta que no sólo las presiones típicas de mi rutina fueron las causas de tal molestia. Había otros motivos, los cuales se repiten y se repiten en mi vida, reacciones, situaciones, experiencias y más que en verdad ya me colapsaron.

¡¡¡Ya entendí!!! asi que paremos.

Miles de reiteradas situaciones me han tenido que ocurrir para que finalmente termine diciendo que ya capté la idea, capté el concepto, adquirí la experiencia suficiente y sé qué debo hacer: pensar en mí, hacer lo que debo de acuerdo a lo que mi conciencia me dicta que es mejor, es decir, no siempre hacer lo que una quiere; y ser egoísta.

Es la media paradoja porque ni se imaginan la lucha interna de sentimientos. Al principio ahí estás, como reina pensando que es lo que te mereces y necesitas, reconociéndote. Bien. Recibes de todo. A veces te asustas, te persigues...paranoia a mil! Y ahí estás, como nueva, cachando que eres tan frágil y vulnerable. Sigues recibiendo. Es ahí donde te apoyas. Y te dejas llevar, pero sin darte cuenta traaaaa, ya no hay nadie al otro lado y empiezas a hacer el loco...que chistoso, porque jugando al loco estaban los que arrancaron. Y bueno, el tiempo te hace sacar las garras algunas veces, sin embargo esta vez no fueron necesarias porque mi cansancio fue mayor. No quise porque los quería, pero ante todo porque confiaba en mí.
En fin, opté por mí y mi egoísmo, porque me cansé de agotarme. Llegué al punto perfecto, a esa medida justa en la que has encontrado tu esencia pura en plena y tu egoísmo firme e intransigente. Tu egoísmo justificado, que es de los buenos. Esa confianza exquisita y esa seguridad que añorabas.
Dicho y hecho, al fin puedo respaldar mis palabras. Tengo fundamentos, asi que ya no hay nada que hacerle para darme vuelta. He comprobado.

No comments: